Empaste en alfalfa: nadie habla de los rebrotes

22/09/2020

En unas pocas semanas estará comenzando la tan esperada primavera, momento del año en que se aceleran las tasas de crecimiento y consecuentemente la oferta de forraje de verdeos de invierno y pasturas perennes. Este es el momento del año para aprovechar el pasto, evaluar bajar la suplementación y planificar la confección de reservas con el excedente de crecimiento que no se pueda utilizar.

Las pasturas de alfalfa, ya sean puras o consociadas, empiezan a mostrar su potencialidad productiva y en un lapso relativamente breve de tiempo, si no se planifica su utilización, el volumen de pasto “no tapa” y se corre el riesgo de subutilizar estos recursos, ya sea por dejar remanentes inadecuados producto de la lignificación de los tallos o por consumir forraje con calidad decreciente. Sin embargo, este rápido rebrote de las pasturas en la salida del invierno y entrada en la primavera posee bajo contenido de fibra, condición que predispone el empaste.

El empaste es una alteración digestiva caracterizada por la distensión del rumen como consecuencia de la acumulación de gas proveniente de la fermentación del alimento. Esto se produce por el  efecto que la alimentación a base de leguminosas con alto contenido de proteínas e hidratos de carbono como son la alfalfa, el trébol blanco y rojo, provoca al formar espuma en el rumen que es difícil de eliminar por eructación 

Existe un conjunto de medidas de control para atenuar el potencial meteorizante de alfalfa y otras leguminosas aunque suelen no ser extrapolables de una situación a otra ni garantizan un 100% de eficacia. Se recomienda la utilización combinada de las diferentes alternativas disponibles para aumentar la eficacia en el control del meteorismo.

Las recomendaciones de manejo de alfalfa (momento de entrada a utilizar la pastura) buscan lograr un equilibrio entre cosechar la mejor calidad de forraje con una buena eficiencia y asegurar una correcta reposición de reservas en raíces para mantener plantas vivas y vigorosas a lo largo de los años. 

De este equilibro surge la recomendación de realizar el pastoreo a inicio de primavera cuando las planta aún no florecerán, con 8 a 10 nudos y más avanzado el ciclo con 10 a 25% de floración. 

Por Florencia Trejo* | Agrofy News